martes, 27 de enero de 2015

DIAGNÓSTICO SOBRE LA FORMALIZACIÓN LABORAL DE LOS TAXISTAS

¡Es un hecho! solo las empresas debidamente habilitadas para prestar el servicio público de transporte terrestre en vehículos taxi, pueden hacerlo; acá no hay cabida para tercerizaciones o fingidos ´contratos de arrendamiento´ a particulares.
Es una obligación de las empresas de taxis contratar a los conductores que operan sus vehículos y así los deja ver claramente la ley 336 de 1996 “Estatuto General de Transporte” y demás normas concordantes.
“ARTÍCULO 36. Los conductores de los equipos destinados al servicio público de transporte serán contratados directamente por la empresa operadora de transporte, quien para todos los efectos será solidariamente responsable junto con el propietario del equipo.”
Partiendo del hecho anterior, el marco jurídico de mayor jerarquía que aplica en la formalización de la relación patrono/conductor en el gremio amarillo, es la Ley Laboral, que es la norma que dictamina los derechos y las obligaciones de los actores involucrados en esta relación contractual.
Pero todo cambio trae consigo un traumatismo y en este particular caso, varios, como los son: el nuevo costo adquirido, las jornadas de trabajo reglamentadas, la subordinación, etc.
¿Qué propongo para aminorar este impacto, el cual no niego, causará molestias y pateará intereses en su aplicación?
1. Cumplir con la Ley Laboral.
Se debe dar aplicación inmediata a las reglas que se establecen en el Código Sustantivo de Trabajo; de otra forma, la perspectiva desde el punto de vista judicial que enfrentarán las empresas por la permanente violación de los derechos de los trabajadores y que darían razón a solicitar indemnizaciones a través de acciones ordinarias, traería consecuencias costosísimas para las mismas; esto claro está, por dejar de un lado el marco regulatorio.
2. Reformulación del modelo financiero que estructuró la tarifa técnica.
Ni las empresas, ni los propietarios y mucho menos los conductores tienen la suficiente utilidad operacional para asumir el costo de las nuevas prebendas de la formalización; de manera que, solo queda trasladar este valor a la tarifa técnica la cual cuantifica el precio de la carrera mínima. El problema que se avecina entonces, es que un aumento desproporcionado de esta carrera mínima ocasionaría un descontento generalizado de la población quien se mudaría a otros servicios más económicos como lo son los que ofrece la informalidad a través del mototaxismo y la piratería.
La solución, un aumento progresivo y escalonado del valor de las carreras.
3. Regulación de las tarifas patrono/conductor.
La reacción inmediata a la exigencia de la afiliación a la seguridad social, la pensión y los riesgos profesionales como primer paso hacia la formalización total, es trasladar la obligación del pago a los conductores (eslabones más débiles en la cadena del servicio), lo cual, no es justo, ni legal.
Se propone entonces que la autoridad de transporte encargada regule en materia de tarifas patrono/conductor. Esta regulación tiene que tener en cuenta la estructura de la tarifa técnica pero también otros aspectos como los son: el tipo de vehículo, el modelo, el combustible y la plaza.
4. Subsidios.
Ya vimos que ni las empresas, ni los propietarios y mucho menos los conductores tienen la suficiente capacidad económica para asumir el costo de la nueva forma de contratación; en consecuencia es necesario el aporte del gobierno nacional a través de un régimen subsidiado de aportes que amorticen los recursos necesarios mientras el valor de la carrera mínima asume escalonadamente el costo de la seguridad social, parafiscales, etc.
5. Profesionalización de la actividad de conducir un taxi.
Conjuntamente a los nuevos retos que presenta la formalización de los trabajadores del gremio amarillo, aparecen otros desafíos como lo es la mejora sustancial del servicio mismo. De nada sirve formalizar a los trabajadores si no se les capacita.
La actividad de conducir un taxi es una acción especializada que tiene su fundamento en la rapidez en el traslado y la atención al usuario; las empresas y gobierno deben generar los planes de capacitación y hacer del taxi “una postal” como lo es en Londres.

1 comentario:

  1. Los subsidios no son aplicables; la única manera de formalizar los contratos es reduciendo el valor de los cupos ; figura esta que es bien discutible.

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