miércoles, 1 de abril de 2015

METROLÍNEA SIN NORTE


“Metrolínea sin norte” parece ser una frase adecuada para describir la situación actual del sistema de transporte masivo de Bucaramanga, un proyecto que ha carecido y sigue careciendo de planeación. Sin embargo, hoy no me refiero a ese futuro apocalíptico; sino a que Metrolínea está muy lejos de operar en el norte de Bucaramanga, veamos:

Transcurría el año 2002 cuando el gobierno nacional decidió darle un impulso al concepto de la "sostenibilidad" a través de la implementación de sistemas de los transporte masivo; fue en el año 2004 cuando el Alcalde de Bucaramanga anunció que en el Área Metropolitana se contaría con un sistema de transporte integrado que solucionaría las deficiencias del viejo y obsoleto sistema colectivo.

Con una inversión cercana al billón de pesos, se nos prometió acabar con la guerra del centavo, la contaminación y la sobreoferta; además, mejorar la calidad del servicio y  disminuir sustancialmente los tiempos de recorrido.
Hoy contrariando a todo los principios fundamentales del sistema y a las promesas que se nos hicieron, la gerente de Metrolínea anuncia que, con buses viejos y deteroriados comenzará la ´operación temprana´ en el norte de la ciudad (cinco años tarde).

Entonces, me pregunto:

  1. ¿Qué razones se presentan para que, un sistema nuevo que prometió acabar con lo perverso de un sistema viejo, ahora venga a ser operado con los mismos buses antiguos?
  2. ¿Por qué no se le exige a los operadores actuales que cumplan con el compromiso ineludible de vinculación de flota nueva?
  3. ¿Cómo harán para convencer a 140 ´pequeños propietarios´ para que entren en un negocio en el cual ya fueron engañados en su buena fe; y que además, está quebrado?
  4. ¿Quién garantizará la permanencia de los mismos propietarios y el mantenimiento de sus buses?
  5. ¿Cómo harán para administrar y pagar dos bolsas de recaudo diferentes con condiciones y estructuras también disímiles?
Son muchos los cuestionamientos que podría seguir haciendo, pero es el momento que ellos mismos (los funcionarios), por primera vez, se pregunten antes de hacer propuestas sin fundamento.

Metrolínea sigue conceptuando su servicio a partir de la infraestructura y no de la operación, esto significa que su planeación se soporta en un problema ya identificado y por consiguiente su efecto continúa siendo funesto. El ´Norte y Girón´ presentan el mismo problema, portales mal ubicados, ambos lejos de las cuencas demográficas, traumatizando el tiempo de recorrido y obligando a que sea necesario la prestación de una ´alimentación´costosa.

Por último, quisiera que me respondieran una pregunta final: ¿Será que pretenden saltarse el hecho que el Acuerdo Metropolitano 014 del 2012 es una medida con carácter excepcional y transitoria? ¿Cuál es el plan de contingencia para que esta operación con buses viejos no sea una opción permanente?

El Área Metropolitana de Bucaramanga propuso que se propendiera por un único sistema intermodal verdaderamente integrado; yo como que me inclino por esta alternativa, es funcional y verdaderamente aplicable.

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