lunes, 9 de marzo de 2015

¿QUÉ SERA LO QUE QUEREMOS?



Maura…, la llamaré Maura. Es una mujer que atrae todas las miradas, sus rasgos de niña angelical contrastan con las curvas de su cuerpo perfecto. Maura, sigo llamándola Maura, es una estudiante de diseño gráfico y su personalidad va de acuerdo con su carrera, es creativa y siempre se ve bien.

Santiago…, quiero llamarlo Santiago. Se dedica a salvar vidas, es médico cardiólogo de la clínica más prestigiosa de la ciudad. Santiago, desde ahora Santi, en sus ratos libres hace yoga y esquí náutico.

Maura y Santi sin saberlo tienen un ritual en común, todas las noches en el último minuto que tienen antes de dormir, los dos, como almas gemelas, elevan la misma oración: “Diosito lindo, quiero una persona que me ame infinitamente por toda la vida”.

La noche no pudo ser más perfecta, la brisa soplaba y la luz de las antorchas transparentaban el vestido blanco volado de Maura; en la terraza de aquel restaurante, Alejandro el primo de Santi presentaba a su novia que era la mejor amiga de Maura.

- Santi, te presento a Julia (mi novia).

- Hola Julia, mucho gusto Santiago Castilla.

- Es un placer conocerte, Alejandro me ha hablado mucho de su compañero de esquí (guiño). Mira, te presento a mi mejor amiga, Maura.

Maura suspiró lentamente, y Santi, el tímido pero perfecto Santi, no podía dejar de temblar (se notaba en su copa de vino).

- Hola.

- Hola, me llamo Maura.

- Que bonito nombre tienes.

- Gracias (sonrisa, mucha sonrisa).

Maura y Santi, compartieron una noche inolvidable, se tomaron unos buenos vinos que acompañaron con quesos frescos, bailaron, rieron…, también hablaron sobre sus trabajos y sus vidas y ambos mostraron admiración el uno por el otro.

Maura y Santi salieron durante dos veces más, igual que en la primer noche, ambos llegaron a sus casas felices con un sonrisa que nacía en los dientes y terminaba en el alma.

En la tercera noche, Santi se decidió a contarle a Maura sobre sus sentimientos,  y desde el primer momento que la vio, la miró directamente y le expreso lo feliz que se sentía estando a su lado, Maura por su parte decidió aceptar sus sentimientos y tomó la iniciativa de besarlo intensamente.

Lo raro de esta historia es que una vez Santi dejó a Maurá en su casa, Maura pensó que Santiago iba muy rápido y que acabaría por consumir todo su espacio, y Santiago por su parte pensó que Maura era muy fácil y pareciera que solo lo buscaba por su dinero. No se volvieron a hablar... estúpidos los dos.

¿Qué será lo que queremos?

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