lunes, 28 de septiembre de 2015

LA REBELIÓN.


-         Qué hubo Pedro, vengo a ver cómo va todo.
-         Pues todo va muy bien don Ramiro, ayer vinieron los muchachos del Doctor y pagaron toditicos los recibos de la luz. Si usted viera, cómo salió la gente.
 
-         Me alegra mucho oír eso, Pedro. ¡Si ve! eso si es democracia.

Campañas mañosas se toman a la ciudad y las personas incautas abandonadas en su propia idiosincrasia caen como borregos en las trampas que les tienden los capos del cartel de la corrupción. Con sus lugartenientes (politiqueros asentados) y su tropa rasa (las OPS) imponen a mansalva sus candidatos en las regiones; quienes a su vez y en contraprestación del favor recibido, disfrazan la descomposición moral de sus jefes en el discurso vagabundo del supuesto progreso: “Por una ciudad con salud, empleo y segura”. ¡Ja! Me da hasta risa.

Son expertos en el fraude y aunque se trata de toda una maquinaria burocrática se podría decir que son los mismos con las mismas; sus cuadros de poder están conformados por los amigos íntimos de los capos y ese círculo es celosamente custodiado, nadie entra y nadie sale. Desde allí, sus cómplices deshonestos implementan toda clase de estrategias que coartan el voto libre y programático; y además, estructuran las ofensivas aplanadoras en contra de los buenos líderes y su prestigio; lo que les permite seguir siguiendo los dueños del poder.  Por supuesto todos estos bandidos comen de la ´torta´ multimillonaria que le hurtan al erario y su ´porción´ es equitativa a sus rangos y aportes dentro de la estructura mafiosa. Lo denomino: CORRUPTO-POLÍTICA.

¡Pero la rebelión ya está en marcha! la gente no aguanta más y están mostrando su inconformismo. Este motín que dista al que vivimos en la época comunera ya no se refleja como en aquel tiempo; la lucha frontal de un prócer que lideraba un ejército insurrecto ya no es el contexto de hoy en día, en la actualidad los agitadores se amotinan a través del hurto, el atraco y las extorsiones a los ciudadanos. ¡Estamos jodidos!

Así como lo leyó, en este momento, gústenos o no, estamos en el medio de una sublevación de clases, que contraria a la que se levantó en contra del abuso en el siglo XIX, actualmente no tienen ideario. Los jóvenes bandoleros sin control están mostrando su descontento a través de sus acciones delictivas y nadie los va a poder parar. Es cierto aunque parezca descabellado.

Para colmo no podemos quejarnos, no podemos exaltarnos, porque estos malhechores son así por las mismas razones que les impusimos: la pobreza, el hambre y la miseria. Nos establecimos como una sociedad inequitativa e inmoral.

Analice, el hampa de cuello blanco defrauda todos los recursos públicos y crea una sociedad con desigualdades tan marcadas que las minorías se ven expulsadas de la misma (son rezagados de todos los tipos de servicio valorados: sociales, económicos, políticos, culturales, etc.); por lo tanto ¿Qué puede pensar un joven pandillero, o más triste, una joven que proviene de un gueto en entorno social precario, falto educación y oportunidades, lleno de maltrato, abusos y torturas? Pues en nada más que robar como medio de supervivencia y rebelión.

Entonces…, sigue respirando en lo cotidiano, actúa como si nada estuviera pasando hasta que seas la víctima de esta insurrección moderna, ese día veras que tienes menos espacio, menos seguridad y menos tranquilidad. Por mi lado si estoy preocupado y mucho, porque esta situación empeorará sin lugar a dudas; los candidatos con mayor favorabilidad en las encuestas están empeñados hasta el cuello y dicen que deben hasta la ´madre´. Cómo será la repartidera, la corrupción y la sevicia que tendrán que aplicar en su gobierno para poderles cumplir a sus capos. ¡Dios! Nos quedaremos sin ciudad.

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